06 Oct Aprobado el proyecto de la Ley de Economía Circular de Andalucía
El Consejo de Gobierno ha aprobado el Proyecto de la Ley de Economía Circular de Andalucía (LECA), una propuesta normativa desarrollada en la anterior legislatura y que pretende regular y sentar las bases de un modelo hoy absolutamente necesario para alargar la vida útil de productos y servicios y extraer menos materia prima de la naturaleza para proteger el medio ambiente y, con él, a nosotros y, lo más importante, proteger a las generaciones futuras.
La propuesta normativa aprobada por el Consejo de Gobierno y que será remitida para su tramitación al Parlamento de Andalucía cuenta con 87 artículos y se trata de una iniciativa que busca la disminución del impacto medioambiental de cualquier proceso al tiempo que favorece el desarrollo económico y genera empleo, buscando reconvertir en recursos los residuos.
A juicio del Gobierno andaluz, se trata, por tanto, de la ley de la triple sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social. Y se apoya en tres ejes: la administración, como fuerza impulsora y reguladora; la empresa, como vertebradora del cambio, y la propia sociedad, que es el motor necesario para que la adopción del modelo circular sea un éxito. La cultura del usar y tirar se ha hecho insostenible y la LECA facilitará y premiará la reutilización de los residuos reconvertidos en recursos.
La LECA es una norma que apuesta por aprovechar y que rechaza el malgasto, funcionando a través de la Oficina de Economía Circular, que será una unidad administrativa que asesorará, dinamizará, coordinará y gestionará todo lo relacionado con la norma. La futura ley ofrecerá instrumentos de planificación en el ámbito local para que los municipios elaboren, aprueben, implanten y ejecuten en materia de gestión de residuos; y facilitará, asimismo, la contratación pública ecológica, primando la introducción de criterios ambientales en la contratación por parte de administraciones públicas, de modo que las empresas busquen recursos a partir de residuos y surjan nuevas empresas capaces, a su vez, de poner en el mercado esos subproductos.
La norma favorecerá, además, que los productores analicen los ciclos de vida de productos y servicios y los registren en un Registro Público Andaluz, que se constituirá para este fin. Se trata de animar a productores a ‘vender’ como un atractivo más de su producto o servicio ese reaprovechamiento de los residuos. El modelo circular sustituirá al lineal.
Por último, la Ley de Economía Circular llevará aparejada la constitución del Centro de Innovación Digital como un espacio en el que interconectar instituciones públicas y empresas privadas para dar impulso, entre todos, a la investigación, la innovación y las prácticas relacionadas con la economía circular.
Entre las principales novedades incluidas en la normativa, destacan la creación de un registro público de análisis del ciclo de vida de productos, obras y servicios; el fomento de un uso y consumo responsable, o la reducción de residuos desde la simbiosis industrial y la consideración de subproductos o fin de condición de residuos. Todas ellas apoyadas por una concienciación y formación al respecto. Asimismo, la LECA prevé también medidas para la eliminación de trabas burocráticas a las empresas, la sensibilización de la ciudadanía, la formación y la prevención.
Andalucía es pionera en España al adaptar la reciente estrategia europea a su legislación. La comunidad autónoma inicia así una regulación legal en una materia novedosa, con el reto añadido de contribuir al crecimiento económico sostenible y a la generación de empleo. Todo ello apoyado en tres pilares fundamentales: el impulso de las administraciones autonómica y local; la empresa como motor de cambio, y la sociedad en su conjunto, desde la concienciación y el consumo responsable. La aplicación de esta batería de medidas y actuaciones tendrá reflejo en todos los sectores productivos. En este sentido, hay que destacar las nuevas oportunidades de negocio y empleo que se pueden generar en torno a la economía circular, sobre todo en nuevos nichos de mercado relacionados con una economía más limpia y competitiva. Uno de los principales ejes de la LECA será el saneamiento de las aguas residuales y su reutilización como aguas regeneradas en sectores como la agricultura.
El modelo de economía circular en Andalucía se basa en el análisis del ciclo de vida y, por tanto, de la huella ecológica de los productos y servicios, la gestión de los bienes no vendidos, el impulso de la reparación, la lucha contra el desperdicio alimentario y las inversiones estratégicas en materia de economía circular. Todo ello, con el refuerzo del principio de jerarquía de los residuos y sentando los principios de la economía circular a través de la regulación de ciertos aspectos básicos en materia de residuos, tales como la prevención, la preparación para la reutilización, los procesos de reciclado y la valorización material.
Modelo circular en “productos clave”
Finalmente, en línea con la normativa europea, se aborda la implantación del modelo circular a los llamados ‘productos clave’ definidos en el nuevo Plan de acción de economía circular de la Unión Europea. Esto se realiza mediante acciones para una disminución en el consumo, el uso eficiente, la gestión y tratamiento de los residuos, apostando por la promoción y el desarrollo, especialmente, en lo relativo a la innovación, la simbiosis industrial y los mercados secundarios.
Además, para las cadenas de valor, el texto aprobado establece la base legislativa necesaria para acelerar la transición hacia la circularidad y la implementación de políticas en dichas materias. Todo ello fomentando los sistemas voluntarios de responsabilidad ampliada del productor, la recogida de basuras marinas, promocionando la bioeconomía o con la economía circular azul, que aborda la gestión del ciclo integral del agua, entre otras cuestiones.
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